Polo Científico y Tecnológico Bariloche

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El Polo Científico y Tecnológico Bariloche es una iniciativa lanzada en 1986 por la entonces Secretaría de Estado de Ciencia y Técnica de la provincia de Río Negro para impulsar el aprovechamiento social de las actividades científicas y tecnológicas que se lleven a cabo en la ciudad de San Carlos de Bariloche.


Historia

En el año 1985 el entonces concejal municipal y asesor de la Secretaría de Estado de Ciencia y Técnica de Río Negro, Dr. en Física Carlos E. Solivérez, inició los estudios tendientes a la creación de un parque tecnológico en la ciudad de Bariloche. El objetivo principal era favorecer la radicación en el ejido municipal de industrias no contaminantes que aprovecharan la capacidad científica y tecnológica generadas por el Centro Atómico Bariloche e INVAP. Se recalcó entonces la importancia de la participación de INVAP por su probada capacidad de hacer desarrollos tecnológicos, así como la de otras empresas entonces incipientes, como ALTEC, o en proceso de creación, como la planta Bariloche de ITRON que nunca llegó a concretarse.

En apoyo de esta tarea el concejal por la Unión Cívica Radical (UCR) Solivérez elaboró y obtuvo, en abril de 1986, la aprobación de la Ordenanza Municipal N° 57‑C‑86, cuyo artículo 1° establecía:

Declárase de Interés Municipal la creación del Parque Tecnológico Bariloche, a instalarse en un predio de propiedad municipal con una superficie no inferior a veinticinco hectáreas (25 ha) y con las siguientes características y servicios:
a) Caminos pavimentados interiores con acceso rápido a las rutas nacionales, el caso urbano y el aeropuerto de San Carlos de Bariloche.
b) Redes de provisión de energía eléctrica, agua potable, gas y desagües cloacales.
c) Líneas telefónicas, de télex y de transmisión de datos.
d) Sistema distribuido de computación.
e) Biblioteca y laboratorios de apoyo científico y tecnológico, implementados en base a los preexistentes en la zona.

Se encomendaba asimismo a la Secretaria de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad la realización de estudios, en un plazo no mayor de 60 días, para la ubicación de predios que satisfacieran los requisitos establecidos, para su posterior expropiación, tarea que no fue hecha en el plazo fijado. En agosto de 1986 el entonces Presidente del Concejo Municipal, contador público nacional Edgardo Gagliardi, celebró un convenio de cooperación científica y tecnológica con la Secretaría de Ciencia y Técnica de Río Negro, por el cual la Municipalidad aportaría los fondos necesarios para la contratación de un profesional que trabajaría bajo la dirección de la Secretaría con el fin de determinar detalladamente la infraestructura con que debía contar el Parque Tecnológico. En la cláusula primera de ese convenio se acordaba:

La Municipalidad y la Secretaría expresan su voluntad de colaborar para la pronta implementación del Parque Tecnológico Bariloche declarado de Interés Municipal por Ordenanza N° 57‑C‑86. Esta implementación se efectuará en base a los lineamientos esbozados en el documento base Parques Tecnológicos de la Secretaría, sin perjuicio de las modificaciones al mismo que la experiencia aconseje.

El citado documento base fue elaborado con la colaboración de la consultora TEKNOHOW SA de la Capital Federal, contratada por la Municipalidad por Ordenanza Municipal N° 195‑C‑86 y entregado a la Municipalidad el 21 de septiembre de 1987, sugiriéndose el emplazamiento en el este de Bariloche, en las cercanías del aeropuerto.

Se determinaron las tierras apropiadas para la ubicación del Parque Tecnológico Bariloche (PTB), las que fueron declaradas de interés público y sujetas a expropiación por Ordenanza Municipal N° 222‑C‑86, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Río Negro del 22 de enero de 1987. Estas tierras son la fracción de las parcelas 19‑3‑A‑A10‑1C, 19‑3‑A‑A10‑2 Y 19‑2F‑F20‑2B que se delimitan en el art. 1° con una superficie aproximada de 207 ha. Por esta ordenanza se solicitó al Poder Ejecutivo provincial la sanción de la correspondiente ley de expropiación. La discusión de la ordenanza se encuentra en el Acta N° 388/86 del Concejo Municipal. El proyecto de ley de expropiación fue remitido por el Poder Ejecutivo de Río Negro a la Legislatura en febrero de 1987, aprobado por la Legislatura y publicado en el Boletín Oficial del 30 de abril de 1987.

En junio de 1987, siendo Secretario de Estado de Ciencia y Tecnología de Río Negro Carlos E. Solivérez, se realizó en Bariloche un taller de trabajo con apyo del Proyecto Región Sur de la OEA para impulsar la concreción del Parque Tecnológico. Asistieron al taller representantes de la [[UIA], de la Unión Industrial de la Patagonia, de técnicos del CFI, y representantes de las empresas SEVEL, ITRON, ALTEC y del Centro Atómico Bariloche (diario Clarín del 4 de julio de 1987).

El proyecto fue paulatinamente incorporado por otros partidos político diferentes de la UCR. Así la plataforma política del Partido Provincial Rionegrino (PPR) incluía en su plataforma de 1987 alentar la diversificación de la actividad económica mediante la implantación de industrias limpias incluidas en el Parque Tecnológico (diario Río Negro del 19 de agosto de 1987).

En septiembre de 1987, en ocasión de la inauguración de la Feria Internacional de la Patagonia en Bariloche, el gobernador de Río Negro Osvaldo Álvarez Guerrero informó que en el conjunto de los créditos de países extranjeros, especialmente de Italia, que han de incorporarse al desarrollo de la Nación, una parte significativa será destinada a esta región. Especificó además que veinte créditos por montos no inferiores a los U$S100.000 serían otorgados a las primeras empresas de profesionales que decidan radicarse en el Parque Tecnológico de Bariloche, en plena realización, para desarrollar industrias limpias y de tecnologías de avanzada. Aseveró también que esos préstamos serían un impulso para que el sector privado, y sobre todo nuestros jóvenes profesionales con espíritu creativo y amplios conocimientos en investigación y desarrollo puedan realizar sus aspiraciones y contribuir de manera directa a este proyecto de desarrollo regional. (Diario Río Negro del 18 de septiembre de 1987.).

El 15 de diciembre de 1988 el ahora Intendente Municipal Edgardo Gagliardi suscribió un convenio con la empresa Di Tulio, ad referendun del Concejo Municipal, por el que la empresa cedía a la Municipalidad 50 ha con destino al PTB, además de otras 40 para viviendas y apertura de calles, contra la aprobación de la urbanización denominada Bariloche del Este, con los parámetros urbanísticos que allí se establecían. Al mismo tiempo, se dejaba sin efecto el art. 1° de la Ordenanza Municipal N° 222‑C‑86. Las parcelas para el PTB se determinarían dentro de los terrenos previstos en esta ordenanza.

En marzo de 1989 la Subsecretaría de Economía de Río Negro estableció la posibilidad de hacer aportes del Fonde de Fomento Industrial para obras de infraestructura del PBT (diario Río Negro del 3 de marzo de 1989).

El Decreto Provincial N° 806 del 26 de abril de 1989 resuelve en su art. 1° asignar el carácter de POLO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO al conjunto de instituciones, instalaciones y equipamiento destinado a las investigaciones, desarrollo, formación y capacitación científica y tecnológica localizado en la zona de San Carlos de Bariloche.